Cáncer: pautas de alimentación

La nutrición tradicional o mala nutrición, y los hábitos de estilo de vida, son los responsables del 80% del cáncer de colon, mama y próstata y el 33% de todos los otros tipos de cáncer.

Nota del autor:

La farmacología del cáncer utiliza fármacos aprobados por la EMEA europea y la FDA norteamericana después de innumerables ensayos clínicos en humanos como punto final a otra enorme investigación previa en ensayos preclínicos. Los fármacos aprobados por estos organismos son los únicos que se pueden recetar para un tratamiento de cáncer.

Esta revisión científica informa de otra línea de esfuerzo que se hacen en nutrición para encontrar otros caminos complementarios a esos tratamientos, pero debe considerar lo siguiente: aunque se hayan realizado ensayos clínicos sobre alimentos o sus principios activos que tienen alguna eficacia contra el cáncer y además, se hayan publicado en revistas científicas de prestigio pasando los comités éticos y los evaluadores internacionales, esos productos no están aprobados como tratamientos por ninguno de los dos organismos oficiales responsables del permiso de uso farmacológico y por lo tanto, no se pueden utilizar como receta.

Ud debe saber que esta revisión científica no intenta sustituir en ninguna de las formas ni directa ni indirecta un tratamiento farmacológico, solo se pretende informar del estado actual del conocimiento científico con respecto a la nutrición y el cáncer de mama.

Aun cuando la Unión Europea tiene previsto el desarrollo de una legislación para el uso de alimentos para prevención y tratamiento de enfermedades (1924/2006), todavía falta tiempo y esfuerzo para que se desarrolle y se apruebe el uso de determinados alimentos o sus principios activos para el tratamiento de las enfermedades más peligrosas.

La reducción de riesgo de cáncer de mama  puede ser de hasta un 90% en función de los tipos de alimentos y suplementos que se consumen:

– La ingesta de alimentos que contienen luteína, zeaxantina y astaxantina reduce el riesgo de varios tipos de cáncer.

– El riesgo de cáncer disminuye con la disminución de la ingesta de kilocalorías de los alimentos. ( Por cada exceso de kilocalorías que ingerimos se incrementa el riesgo de muchos tipos de cáncer).

El consumo de verduras se asocia inversamente con el riesgo de cáncer de mama.

• Los alimentos vegetales son protectores mientras que los alimentos de origen animal tienden a ser promotores del cáncer .

• El análisis en más de 3.000 mujeres con cáncer de mama supervivientes, sugiere que la ingesta de vegetales puede estar asociada con una reducción en el riesgo de cáncer de mama, en particular para aquellas que utilizan tamoxifeno.

• Los carotenoides del plasma son un marcador biológico de la ingesta de frutas y verduras y esta observación apoya los hallazgos de estudios anteriores que han vinculado el aumento del consumo de frutas y verduras con una mayor probabilidad de sobrevivencia de recurrencia en las mujeres que han sido diagnosticadas con estadio temprano de cáncer de mama.

– Para realizar los procesos de metástasis, los tumores incrementan la producción de las enzimas metaloproteinasas. La interrupción de esta vía con nutrientes, proporciona una vía eficaz para la terapia contra el cáncer de mama.

– El consumo diario de cítricos reduce todo tipo de incidencia de cáncer, especialmente en aquellos que tienen simultáneamente un elevado consumo de té verde.

La insulina es un factor de crecimiento que estimula la glucólisis y la proliferación de muchas líneas de células del cáncer a través de factores de crecimiento de la enzima tirosin quinasa.

El azúcar en exceso es el responsable de la diabetes, artritis reumatoide, enfermedad cardiovascular, enfermedades neurodegenerativas y por supuesto del cáncer.

– Cuando se ingiere un exceso de azúcar se produce un exceso de insulina.

– El cáncer es un devorador de azúcar y lo necesita para sobrevivir: existe una relación entre el ácido láctico, la insulina y la angiogénesis.

– El azúcar es imprescindible para la vida, pero la ingesta elevada es el promotor de la muerte.

– Los pacientes con cáncer tienen niveles elevados de insulina en el tejido cancerígeno y en el plasma sanguíneo.

– La obesidad y las primeras etapas de diabetes tipo II son factores de riesgo en una amplia variedad de cánceres.

¿Es necesario  dejar de tomar alimentos con azúcares?

La respuesta es no.

Si se exceptúa la carne y el pescado, todos los alimentos tienen azúcares, alrededor del 60%.

Es necesario ingerir alimentos con azúcares, pero de forma equilibrada. Los azúcares de esos alimentos  aportan todos los azúcares que necesita el organismo.

Pero algunos alimentos tienen bajo índice glicémico –los azúcares de esos alimentos se liberan lentamente en el intestino- y estos son los saludables.

Existen tres formas de alimentarse  con respecto a los azúcares:

-tomar alimentos de bajo índice glicémico –los azúcares de los alimentos van entrando poco a poco en sangre-

– comer cinco veces al día

–  ambas cosas a la vez.

Es aconsejable leer las etiquetas y evitar  tomar azúcares o disminuir aquellos alimentos que contenga azúcar añadido. No tome alimentos que contengan azúcares en la etiqueta.

El término azúcar hace referencia a muchos azúcares. La gente tiende a creer que solo hay un azúcar que es el azúcar de caña tradicional y que se llama sacarosa, pero no es así. Hay muchos azúcares como glucosa –este es el más perjudicial- sacarosa, fructosa, lactosa, galactosa, maltosa, dextrosa, celobiosa, etc.

Se puede ingerir una pequeña cantidad de cualquiera de esos alimentos, pero en general,  procure evitar todos los alimentos blancos, pastas de todo tipo, panharina, arroz galletas, etc.

Si a pesar de todo quiere tomar alguno de estos alimentos, utilice aquellos que no contengan gluten.

No debe ingerir productos que contengan azúcar blanco, azúcar bruto o azúcar moreno, miel, jarabe de maíz, jarabe de arce, jarabe de arroz, melaza, almidón hidrogenado o zumos de fruta concentrados.

No quiere decir que no coma fruta. Debe comer fruta, toda la que quiera, pero aquella fruta de bajo índice glicémico sobre todo las que tienen colores negros, rojos o azules como la fresa, los arándanos, las moras, el goji, etc. Incluya las nueces, pistachos y avellanas en pequeña cantidad. Si tienen elevado índice glicémico como las pasas de corinto de color negro, como unas pocas ya que le producirán el beneficio de ingerir antocianos.

Puede utilizar el xilitol o maltitol para sustituir al azúcar blanco.

Alimentos con propiedades beneficiosas

Existe un pequeño grupo de alimentos que tienen propiedades para la prevención y tratamiento de cáncer. Todos ellos han sido investigados y publicados en revistas científicas de prestigio.

Acaí

El fruto de la palmera de acaí “Euterpe oleracea”.

El acaí inhibe la proliferación de las células de cáncer de colon humano hasta en un 90,7%  y la proliferación de leucemia hasta un 56-86%  en los cultivos celulares. Un grupo de sus moléculas, los antocianos, tienen capacidad antiproliferativa contra las células de cáncer de mama.

 Ajo

La ingestión  de ajo “Allium stivum” envejecido mejora la función de las células inmune .

Dos componentes del ajo, la alilcisteína y la alil mercaptocisteína son responsables de las actividades antiproliferativas contra las células cancerígenas de mama  una de ellas, el dialil, tiene actividad apoptosis contra las células de cáncer de mama.

Los extractos de ajo fresco (no hervido) detienen el crecimiento y alteran la morfología de las células MCF-7 de cáncer de mama .

Cuando el ajo se cultiva con selenio se producen compuestos de selenio orgánicos y entonces, proporcionan una protección mayor que el ajo natural, contra la inhibición de la carcinogénesis mamaria en ratas y las células de cáncer de mama en cultivo .

Aronia

Los frutos del arbusto aronia “Aronia spp.” inhiben la proliferación de células tumorales cervicales humanas  induce apoptosis  y los extractos ricos en antocianos inhiben los marcadores de cáncer de colon en las ratas.

Arándano

Los extractos de arándano “Vaccinium spp.” bloquean la transformación maligna de las células sanas, inhibe la proliferación de células cancerígenas de mama e inducen la apoptosis en los modelos animales  y en los cultivos de células cancerígenas de en un amplio grupo de cánceres.

Al restaurar la programación celular, las células dejan de proliferar fuera de control. Los antocianos son una de las moléculas responsables en la inhibición de la proliferación celular.

El arándano inhibe crecimiento de nuevos vasos sanguíneos de los tumores (angiogénesis) que estos necesitan para crecer  y bloquean las metaloproteinasas inhibiendo el cáncer y la metástasis.

El volumen de un tumor en ratones, es un 75% menor cuando ingiere extracto de arándano. Además, desarrollan un 70% menos de metástasis hepáticas y 25% menos de ganglios linfáticos metástasicos.

Arándano agrio

Los arándanos agrios también tienen actividad anti-proliferativa “in vitro” e “in vivo” contra las células cancerígenas de mama, de próstata, de colon y pulmonares, gástricas , y de adenocarcinoma de esófago.

Vegetales crucíferas: brócoli, col, coliflor y repollo

Los vegetales crucíferas col, coliflor, repollo o brócoli, contienen una gran cantidad de moléculas capaces de prevenir el desarrollo del cáncer como los isotiocianatos, los glicosinolatos  y el indol-3-carbinol (I3C) , derivado de los glicosinolatos y además tienen capacidad de protección múltiple para diferentes tipos de cáncer.

Un mayor consumo de estos vegetales se asocia con menores tasas de diversos tipos de cáncer, incluidos los de colon, próstata, pulmón y mama. La familia de las crucíferas tiene muchos efectos protectores .

Indol-3-carbinol (I3C) de las crucíferas protege el ADN de las sustancias químicas carcinogénicas en el tejido mamario en casi un 92% .

El co-tratamiento de I3C y bortezomib inihibe significativamente el crecimiento de tumores y reduce su peso en comparación con cualquier otros fármacos utilizados solos .

El sulforafano es un isotiocianato que también está presente en las crucíferas. Es uno de los productos más potentes con capacidad de bloquear los efectos que la radiación ultravioleta produce en el cáncer . Es quimiopreventivo , tiene capacidad moduladora, interfiere las señales  celulares , incrementa la actividad de las células NK , induce anticarcinogénicos , reduce el estrés oxidativo , inhibe la proliferación de células de cáncer de mama en cultivo y regula la expresión de receptores de estrógenos alfa en las células de cáncer de mama .

Café

El café verde “Coffea spp.” contiene ácido clorogénico.

Tiene capacidad para proteger a las células contra el daño del ADN que conduce al envejecimiento y al desarrollo del cáncer.

El ácido clorogénico también inhibe la actividad de las metaloproteinasas que utilizan los tumores para invadir los tejidos.

Las mujeres que toman 5 tazas diarias de café tiene un 57% menos de riesgo de desarrollar receptores de estrógenos negativos (no sensible a hormonas) de cáncer de mama.

Cereza

La cereza (Prunus spp.) induce apóptosis en las células cancerígenas de leucemia, inhibe el crecimiento de las células de cáncer de mama, inhibe la expresión del funcionamiento de las células de cáncer de próstata  y la proliferación de las células de cáncer de pulmón.

Cúrcuma

La curcumina se extrae de la cúrcuma “Cúrcuma longa”, una especia que se utiliza desde hace miles de años en la medicina oriental.

La cúrcuma se refiere a la planta en polvo, y la curcumina al extracto con 95% de curcuminoides.

El listado de las actividades anticancerígenas frente a diferentes dianas de las células tumorales es tan grande, que más bien parece un regalo de la naturaleza.

La curcumina inhibe las señales emitidas por las células tumorales que provocan la angiogénesis, inhibe la expresión de la COX-2 , inhibe el factor nuclear kappa B (NF-KB). Muchos tipos de cáncer sobreexpresan NF-KB y lo utilizan para crecer. Aumenta la expresión de la proteína p53 nuclear en los carcinomas humanos de células basales hepatomas y leucemia incrementando la apoptosis, aumenta la producción de factor de crecimiento transformante beta (TGF-beta), un potente inhibidor del crecimiento y la apoptosis, inhibe la PTK (protein tirosin quinasa) y la PKC (protein quinasa C) que ayudan a las señales químicas de retransmisión de las células cancerígenas , inhibe la AP-1 (activador de la proteína-1) disminuyendo la actividad, la regulación y la proliferación del cáncer.

La ingestión oral (6 g/día) durante la radioterapia, reduce la severidad de la dermatitis debido a la radiación en las pacientes con cáncer de mama. La dosis máxima tolerada es de 8 g/día y la recomendada quimioterápica de 6 g/dia durante siete días consecutivos cada 3 semanas, en  las pacientes con avanzada metástasis de cáncer de mama.

La curcumina se puede ingerir como aderezo a las comidas, pero también se puede preparar en forma liposomal (nano encapsulada) para incrementar su eficacia y entonces, no sólo puede utilizarse para la terapia contra el cáncer sino también para el tratamiento de otras enfermedades relacionadas. La formulación acuosa inyectable por vía intravenosa es capaz de inhibir el crecimiento del carcinoma de cólon a través de la inhibición de la angiogénesis y matar directamente a las células cancerígenas.

La cúrcuma se debería utilizar en casi todas las comidas, esté sano o no.  Mejor sería utilizar el extracto de cúrcuma. Cuando se mezcla con un poco de pimienta negra se mejora su eficacia. Se puede utilizar directamente sobre los alimentos o mezclada con aceite. Existen muchísimas combinaciones. Una cucharadita de cúrcuma con tres de zumo de limón colado. Cúrcuma y albahaca. Cúrcuma y ajo. Cúrcuma y cilandro. Con tomillo, con laurel, con orégano, etc. O simplemente todas juntas en diferentes proporciones.

Frambuesa

La frambuesa “Rubus ideaeus” contiene ácido elágico que previene del crecimiento del tumor.

Inhibe el crecimiento de diferentes células cancerígenas, protege contra el daño del ADN  e induce la apoptosis de las células de cáncer de mama y de otros cánceres.

Fresa

La fresa “Fragaria ananassa” también contiene ácido elágico y al igual que la frambuesa previene el crecimiento tumoral e inhibe el crecimiento del cáncer de mama y otros cánceres.

Granada

La granada “Punica granatum” inhibe las células del cáncer de mama  y puede utilizarse para prevención y tratamiento.

Como se diría en la antigüedad, la granada parece el fruto de los dioses.

Inhibe la metástasis de las células cancerígenas de mama, aumenta la apoptosis de las células cancerígenas  y delas que carecen de receptores de estrógeno. Uno de sus componentes activos es el ácido punícico (un ácido graso insaturado omega-5) que resulta ser un inhibidor de del cáncer de mama dependiente de la peroxidación lipídica. Tiene capacidad antiangiogénica sobre las células de cáncer de mama  y varios de sus componentes entre ellos la urolitina es  eficaz en la inhibición de la aromatasa, la enzima que convierte la testosterona en estrógeno.

Combinada con tamoxifeno puede representar un poderoso método para mejorar y sensibilizar la acción del tamoxifeno.  Algunos de sus componentes como la luteolina, ácido elágico y el mencionado ácido punícico inhiben el crecimiento del cáncer de próstata.

La actividad de la granada se incrementa cuando se utiliza el aceite de la semilla. El zumo de granada reduce, en los órganos mamarios de los ratones, el 42% la formación de tumores y el 87% si se utiliza aceite de semilla. El consumo de aceite de semilla de granada y el zumo concentrado inhibe el crecimiento de las células cancerígenas de mama dependientes de estrógenos.

El aceite de granada inhibe un 90% la proliferación de las células cancerífenas dependiente de estrógenos, el 75% de la invasión y desde el 54%  hasta el 91%  de la apoptosis.

La granada fermentada inhibe el 47% de la formación de la lesión cancerosa inducida por un carcinógeno en el cáncer de mama.

Lentejas

Consumir al menos dos raciones de lentejas a la semana se asocia con un 24% menos de riesgo de cáncer de mama en comparación con aquellos que comían lentejas al menos una vez al mes.

Lignanos

El riesgo de cáncer de mama en las mujeres premenopáusicas con elevado consumo de lignanos es un 44% menor.

La enterolactona derivada de los lignanos es la responsable del efecto protector del cáncer de mama.

Los lignanos dietéticos pueden proteger contra el cáncer mediante el metabolismo de los estrógenos, la inhibición de la angiogénesis y la inducción de autodestrucción de las células cancerosas.

La linaza y sus lignanos tienen efectos antiestrogénicos sobre el cáncer de mama para los receptores de estrógeno.

Una dieta con altas cantidades de fitoestrógenos como las semillas de lino controla la progresión del cáncer de mama en una forma similar como el antiestrógeno tamoxifeno.

Mangostán

El alfa-mangostin es un producto de la corteza de la fruta mangostán “Garcinia mangostana” que inhibe la proliferación de células cancerígenas  y tiene una potente actividad antitumoral en lo ratones.

Mora

La mora “Morus spp.” inhibe el crecimiento de células humanas de cáncer de cólon, mama y próstata, en los cultivos “in vitro”.

Naranja

El consumo de cítricos se asocia con una menor incidencia de todo tipo de cáncer, especialmente para los sujetos que tienen a la vez un consumo elevado de té verde. Los resultados epidemiológicos también indican que la ingesta elevada de cítricos protege de cáncer de estómago.

Nueces

La ingesta de nueces “Juglans regia” durante la adolescencia puede prevenir el cáncer de mama.

Los ratones que comen nueces tenían una incidencia mucho menor de tumores de mama.

Proteína de suero de leche

La proteína de suero de leche se produce como excedente en la producción del queso.

Es la proteína que no cuaja la enzima renina.

El suero de leche previene el cáncer probablemente debido a los pétidos que se forman después de que es ingerido  y a la presencia de lactoferrina.

La lactoferrina inhibe el cáncer  por mecanismos de inhibición de la angiogénesis y la metástasis.

Reishi

El reishi “Ganoderma lucidum” es un hongo medicinal con más de 2.000 años de antigüedad.

Si antes hacíamos referencia a la especia cúrcuma, a la fruta granada, ahora le toca el turno para estar en el mismo grupo a la seta reishi.

El reishi aumenta la actividad de moléculas antioxidantes intracelulares. En el cuerpo, la capacidad antioxidante del reishi en plasma aumenta en menos de 90 minutos. El Reishi es una de las setas más poderosas con respecto a sus características antioxidantes.

Los mecanismos de cómo el reishi identifica y ataca a las células del cáncer son extremadamente sofisticados y efectivos.

Los triterpenos de la seta  protegen el hígado, disminuyen la presión arterial, el colesterol, previenen la agregación plaquetaria, modula la respuesta alérgica y también poseen actividad contra el cáncer.

Los polisacáridos del reishi tienen efectos contra el cáncer debido a su capacidad para inhibir la formación de vasos sanguíneos anormales y para estimular la función del sistema inmunológico. Algunos de sus compuestos son tóxicos para las células cancerígenas sin afectar al tejido sano. Disminuye la quimioresistencia. Estimula la producción de moléculas anticancerígenas. Incrementa la quimiosensibilidad. Bloquea los ciclos de reproducción anormales de las células cancerígenas. Inhibe el crecimiento, disminuye la expresión de genes implicados en la sobrevivencia de las células del cáncer, la proliferación, la invasión y la metástasis. Estimula la muerte celular programada de las células malignas. Suprime el desarrollo de los adenomas – masas pre-malignas que se encuentran en el intestino grueso.

Los pacientes tratados con quimioterapia o radioterapia, reponden un 50% incrementando la inmunidad del huésped, mejor que los que no reciben reishi.

En reishi no se ha encontrado evidencia de de toxicidad o efectos secundarios.

Té verde

El té “Camelia sinensis” contiene galato de epigalocatequina (EGCG), un polifenol que ayuda a bloquear la inducción del factor de crecimiento endotelial vascular (VEGF),  esencial en el proceso de la angiogénesis y la sobrevivencia de células endoteliales del tumor.

Los extractos de té verde inhibe el factor nuclear Kappa , el crecimiento del tumor en un 58%, la densidad de los microvasos en un 30%, la proliferación de células tumorales in vitro en un 27% e incrementa la apoptosis de las células del tumor en 1,9 veces.

La molécula responsable es la EGCG. La EGCG se dirige directamente a las células tumorales, a la vascularización y al crecimiento tumoral inhibiendo la proliferación, la migración y la angiogénesis del cáncer de mama, que está mediada por la inhibición de HIF-1 alfa y NFkappaB, así como la expresión del VEGF y la angiogénesis.

La EGCG y las antocianinas, flavonoides abundantes en el té verde y en las frambuesas negras, también son agentes preventivos contra el carcinoma.

Uña de gato

La uña de gato “Uncaria tomentosa” es eficaz contra las células tumorales de mama, cervical, pulmón, tiroides, colon y leucemia. Induce la muerte celular programada (apoptosis) en las células malignas.

Uva

Las uvas “Vitis vinífera” y las semillas de uva contienen antocianos y resveratrol.

Poseen  capacidad de bloquear la proliferación de las células cancerígenas y pueden utilizarse en el cáncer de cabeza, cuello, próstata y carcinoma de células escamosas.

Yogurt

El yogur tiene un efecto protector contra el cáncer de mama.

La mayor ingesta se asocia con un 37% de reducción de riesgo.

Fuente: Cienciabio.com: Nutrición y cáncer de mama