Más allá de las dietas: claves para el control de peso

Cuando se habla de control de peso  o de cómo se puede  adelgazar,  la primera palabra que se menciona es “ponerse a dieta”.

Se buscan soluciones rápidas para atacar a esos “kilos de más”, que tienen consecuencias  nefastas para la salud y que con frecuencia desembocan en el temido “efecto rebote” (recuperar en poco tiempo esos kilos que se han perdido con tanto sacrificio)

La dieta supone cambiar nuestros hábitos alimenticios por un periodo corto de tiempo y en muchos casos genera desde deficiencias nutricionales hasta ansiedad y atracones.

Cuando hablamos de adelgazar rara vez  se menciona la posibilidad de adoptar hábitos saludables o de analizar otras causas que pueden ocasionar obesidad.

Para controlar el pesono existe una solución idéntica para todas las personas, pero sí una serie de claves que conviene analizar en cada caso.

Dieta:

Se puede optar por una dieta saludable (por ejemplo, la dieta mediterránea) en el que la pérdida de peso se produce de forma progresiva o por dietas menos saludables (por ejemplo un dieta hiperproteica ) en las que la pérdida de peso es mucho más rápida.

Complementos alimenticios: Que incluyan las vitaminas, minerales, aminoácidos y  proteínas necesarios, en caso de que se opte por una dieta desequilibrada.

-Ejercicio físico Tan importante como cuidar la nutrición es la práctica de ejercicio físico de modo habitual

-Mejorar  la sensibilidad a la insulina

Ingiriendo fibra y alimentos de bajo índice glucémico -carbohidratos de digestión lenta- ( arroz integral, la zanahoria, el cacahuete, la soja…)

Con complementos alimenticios que contengan mango salvaje (Irvingia gabonensis), vaina de judía (Phaseolus vulgaris), té, etc …

Optimizar el proceso digestivo:

  • Algunas personas  pueden tener  deficiencias en la producción de enzimas digestivos.
  • El resultado es una cierta respuesta inflamatoria, que se observa  por la hinchazón de la barriga o la sensación de mala digestión después de ingerir determinados alimentos.
  • Se resuelve modificando la dieta o mediante la ingestión de probióticos o prebióticos.

-Dificultar la transformación de  carbohidratos, almidones y grasas 

Inhibir la absorción de azúcares y carbohidratos: mediante la ingestión de mango salvaje (Irvingia gabonensis).

Inhibir la transformación de los carbohidratos complejos en azúcares simples con  alga marina (Fucus vesiculosus).

Inhibir la rotura de los almidones a glucosa:  con  vaina de judía (Phaseolus vulgaris) y  mango salvaje (Irvingia gabonensis).

Inhibir la absorción de grasas (triglicéridos) con té.

-Sistema Hormonal-Testosterona

  • Es necesario restaurar a niveles óptimos la testosterona libre inhibiendo  las enzimas aromatasa y 5-alfa-reductasa.
  • Se puede  incrementar la testosterona libre con complementos alimenticios que contengan selenio, zinc, ortiga y maca.

-Sistema Hormonal-Hormonas tiroideas

Controlando las hormonas tiroideas T3 y T4 (sólo  bajo prescripción médica).

-Ansiedad y estrés

Disminuir la ansiedad: incrementando la producción de serotonina  mediante la ingestión de complementos alimenticios que contengan triptófano, cúrcuma y niacina.

Disminuir el estrés: Disminuyendo la producción de cortisol mediante la ingestión de  complementos alimenticios que contengan aminoácidos, maca (Lepidium meyenii), selenio o  G. biloba.

-Controlar la población bacteriana del intestino con

  • Probióticos (microrganismos vivos como las bacterias lácticas).
  • Prebióticos (potencian el desarrollo de las bacterias beneficiosas del intestino): como los fructooligosacáridos y la inulina.